Wednesday, October 11, 2006

Duerme, alma mia duerme




Duerme tranquila que la sal de labios se recupera cuando la mar descansa,
Duerme tranquila que la mente se fue con el al danzar el sol hundiéndose en el océano.
Duerme bebé, duerme.
Duerme que ya se fue.
Duerme q no volverá, por favor solo un parpadeo engañoso te pido resuenes en mi calma para entender que no estás despierta y viva a la vez.

Dime que la lucha terminó, dime que el diablo no ganó.
Dime que había algo más allá y me hizo sentir -ayer- lo que sentí.
Dime que la predicción de la amarga angustia se centró en mi corazón no solo para llover en mi cara.

Dime por qué no estás cuando el agua está quieta?

Ola estruendosa de malévolos imanes viejos, anciana juventud de mil planes rotos y deshechos.

Dime cómo dejar de ver que ya no duerme y que despierta está martirizando mi templanza.

Embustera de lo físico, apariencia tierna, amenaza el amanecer mismo con la salida de la luz tenue.
Maravilloso resplandor que solo a veces gozo, cristalina mentira de poderes de malvaviscos, materia inerte sumida a la tentación del tiempo.

Campeona de nado en nubes de estiércol, mierda pura que no te afecta el lecho donde duermes, donde te concentras en mandar las sutiles señales de que estás viva y no ausente, estás allá donde las olas se quejan, allá donde la maestra es la vida, estas allá, allá lejos, allá donde las aves caminan y nosotros flotamos en el aire, caminan y sufren y nosotros volamos, caminan y se caen y nuestro planeo ya no es incierto

Duerme mejor, duerme, que despiertas lo mas inhóspito de un maquiavélico plan de Ángeles tercos, ésos con alas de seda y plumaje divino, ésos que solo vuelan en alfombras de algodón y besos, esos Ángeles que caen en los misterios, aquellos misterios que se nublan cuando el temor se hace verdadero.

Duerme querida mia, duerme alma duerme, que cuando crezca podré decirte que no despiertes, que el suplicio ya no vive y que la marea está firme en sales de hierro, no duermas entonces, ven y despierta, contradicción de amores serenos que me desequilibran y tientan.

Melancolía de manzana abierta, las pepas de mi destino, la turgencia de mi ego y por lógica, la naturaleza de mi andar entero…

Monday, October 09, 2006

...siempre estuve conciente...



Y me cubrieron la boca de flores, teniéndome que acostumbrar a dormir entre muros sin sueños…

Mientras me llevaban sonreían las hojas de los senderos terrosos...

Todo era lamento y ansias por disfrutar del entierro.

Acostumbrándome al recuerdo y a acurrucarme en el cemento, me fui desvalido caminando entre los pétalos y los cerezos.

Comenzó mi escapatoria mientras me miraban frente al féretro y yo rodaba y rodaba entre las nubes de asbesto.

Veía que estaban hincados repitiendo algo, entre labios, que simulaba un rezo y hasta lágrimas resbalaban por algunos entre los dientes abiertos.

Entrecruzan sus manos como pidiendo que vuelva; y yo abro las mías para que nada impida mi vuelo.

Cada vez más emerjo y cada vez más profundo es el descenso de aquel cofre delicado sellado por cada ángulo y cada borde.


Me vistieron de ilusión y me sembraron en una colcha de alpaca.
Cubrieron mi cuerpo de selva, rosas y flores frescas, y sentí alientos de miles de seres que no veía desde mi lecho...

Solo me dediqué a reposar esperando que mi vuelo no se ancle jamás en un sueño perpetuo.




Sofiân Hamuch F.

Wednesday, March 08, 2006

Reconstrucción tardía...muerte otra vez.



Como la materia prima inerte entro dispuesto a que el artesano tome de la tierra mi cuerpo, entro cabizbajo con todo el ánimo que en vida no tuve
Le digo que esculpa otro cuerpo, que de mis brazos saque aves y de la cabeza un lindo árbol milenario para observar el paso del tiempo.
Le digo también que mis piernas no las regale, solo las sepulte y deje que se absorban hasta el subsuelo, que tome mis pies y los destruya y luego con ellos invente una esfera que ruede hasta girar como lo hice siempre.

Apuntalado por chispas de metales calientes, me fundo lentamente en un abismo de piedras, cada una muy dura y muy imperfecta, esperando ser talladas por un cincel de plumas lilas y verdes.

Así debo estar pienso, y me acurruco junto a una roca indecisa que me mira como diciendo que no es apoyo de nadie, que ella es rígida y poco solidaria, no es blanda ni cálida, es solo una roca carcomida por la mar que arremete.

Calmo la estampa de recién llegado y decido simplemente abrazarla, esperando mi turno para la gran creación que para muchos será un nacimiento, para otros reencarnación, para algunos una nueva vida y otros locos dirán que en mundos anteriores no tuve perdón, dirán que no me he iluminado, dirán que soy un pariente lejano, podrán decir hasta que del diablo nazco pero jamás reconocerán a cual fracaso de vida triste se desplazó algún día entre las manos de los que antes las cerraron y ahora las abren para seguir luchando. No sabrán nunca que mi memoria no tendrá espejos y que si algún día decido pensar quien vive dentro intentaré por todos los medios acudir a los sueños, esos que despiertan agitados y nos hacen creer que algo más nos está diciendo que decantemos.

Me mirarán con ojos fijos, me tomarán entre brazos tibios, los que antes me alejaron ahora querrán tocarme y los que siempre estuvieron tal vez ni me conozcan, los que no me miraron a lo mejor no lo harán de nuevo pero los que de mi se burlaron no tendrán la compasión de lo que significa un espíritu herido.

No vengo a vengarme ni menos a desquitarme, solo quiero ofrecer el cartón que me envuelve para que alguien con un motor más digno lo mueva como se merece.
Tal vez sea yo, tal vez sea alguien distinto, todo depende de cómo el creador me tome entre sus manos y me imagine.... sentado al lado de un río con raíces y hojas que caen en cada estación o como un ser que crece, que vive y que llega hasta donde ahora estoy.

Lo único que me tiene ansioso entre tantas rocas molidas listas para la reconstrucción, es solo suponer que cuando me armen no quiero que lo hagan con intenciones ni con proyección, solo me gustaría convertirme en lo que ahora soy, un montón de polvo abandonado a orillas de callejón de guano, esperando que alguien me toque con un incienso mágico y que me diga para de soñar, levanta tus manos y toma tu cuerpo indefenso y dale forma, toma tu cabeza baja y levántala con luz y sombra y mira hacia delante como lo habrías hecho si fueras aquel hombre nuevo. Repite que eres otro y que lo que ofreciste de materia prima para algún alma circulante lo usarás para iniciar de nuevo lo que nunca, pero nunca te has atrevido a empezar, la vida.