

Y me cubrieron la boca de flores, teniéndome que acostumbrar a dormir entre muros sin sueños…
Mientras me llevaban sonreían las hojas de los senderos terrosos...
Todo era lamento y ansias por disfrutar del entierro.
Acostumbrándome al recuerdo y a acurrucarme en el cemento, me fui desvalido caminando entre los pétalos y los cerezos.
Comenzó mi escapatoria mientras me miraban frente al féretro y yo rodaba y rodaba entre las nubes de asbesto.
Veía que estaban hincados repitiendo algo, entre labios, que simulaba un rezo y hasta lágrimas resbalaban por algunos entre los dientes abiertos.
Entrecruzan sus manos como pidiendo que vuelva; y yo abro las mías para que nada impida mi vuelo.
Cada vez más emerjo y cada vez más profundo es el descenso de aquel cofre delicado sellado por cada ángulo y cada borde.
Me vistieron de ilusión y me sembraron en una colcha de alpaca.
Cubrieron mi cuerpo de selva, rosas y flores frescas, y sentí alientos de miles de seres que no veía desde mi lecho...
Solo me dediqué a reposar esperando que mi vuelo no se ancle jamás en un sueño perpetuo.
Sofiân Hamuch F.
2 comments:
pq insistes en verte muerto cuando la vida no es sólo un encierro.... mustras la luz a todos los q se creen despiertos, cuando en realidad sabes que sus vidas no tiene ningún acierto.
A tan solo 3 años de este comentario vengo recién a leerlo; jajaja, pero me parece bueno, y a todo esto, sigo con la insistencia de verme muerto, lo que pasa es que tenía una confusión mental, quería verme muerto, cuando en realidad lo estaba desde hace mucho tiempo.
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